NUEVA OPERACION POLICIAL CONTRA LA IZQUIERDA ABERTZALE
La Policía española detuvo a 20 personas y registró las sedes de HB en Bilbo, Iruñea y Donostia
El Ministerio de Interior afirma que ha desmantelado la «dirección de la estructura ETA-Ekin en España» Los arrestados, entre ellos varios cargos electos, desarrollan actividades políticas y sociales
Cargos institucionales de EH, militantes de HB y un abogado de Gestoras pro-Amnistía, hasta completar una lista de veinte ciudadanos vascos, fueron detenidos durante la madrugada de ayer por la Policía española, que registró las sedes de HB en Bilbo, Donostia e Iruñea. El Ministerio de Interior afirmó que esta operación pretendía desmantelar lo que denomina «la estructura política de ETA-Ekin», a la que responsabiliza de diseñar la estrategia de atentados de la organización armada y la «kale borroka». Los detenidos son militantes abertzales que, en muchos casos, desarrollan públicamente sus actividades políticas.
F.F.-M.D.-R.S.-C.D. | BILBO
El director general de la Policía española, Juan Cotino, y el juez Baltasar Garzón dirigieron desde Bilbo la operación policial que se saldó con la detención de veinte militantes abertzales y el registro de tres sedes de HB.
El operativo se desplegó por los cuatro herrialdes de Hego Euskal Herria, con especial incidencia en las capitales. Además, en Madrid fue detenido el letrado Txema Matanzas. Los arrestos se llevaron a cabo entre las dos y las tres de la madrugada.
Entre los arrestados se encuentran Xabier Alegria, representante de EH en la Permanente de Udalbiltza, el ex parlamentario navarro Jaime Iribarren, los ediles Pako Aranburu, Marta Pérez y Oiakue Azpiri, la juntera Olatz Egiguren y el miembro del Consejo de Administración de EITB Juan Mari Mendizabal.
El Ministerio español de Interior difundió una nota en la que señaló que con estas detenciones da por desarticulada la que denomina «dirección de la estructura política de ETA-Ekin en España». El Gobierno español responsabiliza a ese supuesto «entramado orgánico» de diseñar la estrategia de atentados de la organización armada y de los actos de kale borroka.
Según informó el Ministerio que dirige Jaime Mayor Oreja, en esta operación participaron más de trescientos agentes y debía efectuarse durante 24 horas a partir de las 23.00 del martes.
Los consejeros autonómicos de Interior de Lakua e Iruñea no habrían sido informados previamente. GARA pudo comprobar que así sucedió en el caso de Nafarroa, ya que, hacia las 8.00, Rafael Gurrea afirmó que desconocía que se estuviera desarrollando el operativo.
En Bizkaia fueron nueve los detenidos en un principio. Marta Pérez, Ana Lizarralde, Rubén Nieto y Jabier Balanzategi, Tata, fueron arrestados en Bilbo; Pako Aranburu, en Mallabia; y Olatz Egiguren, Paul Asensio y Unai Hernández, en Barakaldo, en el piso que compartían desde hace un par de meses.
El bilbotarra Patxi Gundin fue arrestado en Agurain, después de que se desplazara hasta la localidad alavesa para cenar con unos amigos. Según relataron éstos a GARA, hacia las 2.30, cuando se disponían a subir a sus vehículos, agentes de paisano les interceptaron, encañonándoles con sus pistolas. Esposaron a Gundin y se lo llevaron detenido. Sus amigos señalaron que horas antes ya habían sospechado de dos personas que les seguían en un automóvil.
En Bilbo también fue detenida Lorena Somoza, que fue abordada cuando salía de la sede de la calle Astarloa, a las 14.00. Somoza, que trabaja como secretaria en la oficina de HB, había llegado a su puesto de trabajo a la hora habitual, a las 9.00, después de que hubiera finalizado el registro de la sede.
En Nafarroa, dos de las detenciones tuvieron lugar en sendos pisos de la calle Jarauta de Iruñea, en los que viven Peio Sánchez y David Soto. Según sus allegados, los agentes se incautaron de agendas telefónicas, llaves de casa y un ordenador.
A la misma hora, en Berriozar agentes de paisano entraron en la vivienda del ex parlamentario de HB y ex presidente del Consejo de la Juventud de Nafarroa Jaime Iribarren. Su madre, Maritxu Iriarte, relató a GARA que «han registrado toda la casa, hasta el cubo de la basura, pero sólo se han llevado cartas personales y recortes de prensa».
La detención del gasteiztarra Txus Martínez de Lahidalga tuvo lugar en el domicilio de su novia, en la calle Correría de la capital alavesa. Gestoras pro-Amnistía indicó que los agentes comunicaron a la compañera de Martínez de Lahidalga su intención de registrar el piso de éste en Agurain, así como la vivienda de sus padres en el barrio de Judimendi, también en Gasteiz.
Xabier Alegria, en Lezo, Imanol Iparagirre, en Pasaia, Antxon Oilokiegi, en Donostia, y Juan Mari Mendizabal, en Elgoibar, son los detenidos en Gipuzkoa.
Documentos y dinero sustraídos
Aludiendo a que algunos de los detenidos trabajan habitualmente en oficinas de HB, el juez Garzón ordenó el posterior registro policial de las sedes de esta formación en Bilbo, Iruñea y Donostia, de las que sustrajo documentos y algún ordenador. Previamente, la Policía española avisó a los respectivos de herrialde.
En la capital se personaron el mahaikide Karmelo Landa y la letrada Arantza Zulueta, quienes observaron el registro que dirigió personalmente Garzón. Hacia las 5.00, una veintena de policías entraron en algunas de las salas, removieron documentos e incluso leyeron actas manuscritas de reuniones.
Posteriormente, fueron llegando los siete detenidos que trabajan en estas dependencias. La Policía española no abandonó el piso de la calle Astarloa hasta las 8.30.
También a las 5.00, los tres jóvenes detenidos en Nafarroa fueron conducidos hasta la sede de la calle Nueva. En el registro, que duró una hora, estuvieron presentes el abogado Adolfo Araiz, el parlamentario Félix Puyo y los mahaikides Pernando Barrena y Txelui Moreno. Según explicaron, los policías se llevaron agendas, un ordenador y disquetes. Este registro, el cuarto que padece la sede de Iruñea en la última década, fue grabado en vídeo por los agentes.
En Donostia, sólo Iparragirre fue llevado hasta la sede de la calle Urbieta, que ya fue ocupada por la Guardia Civil el 15 de marzo de 1995.
Tanto en Bilbo como en Iruñea, la Policía española se apropió de dinero en metálico más de dos millones de pesetas, según los primeros cálculos, en parte producto de la venta de camisetas y de txosnas festivas.
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